Terapia de Modificación de Conducta para Niños en Lima
¿Rabietas que no se acaban? Hay técnicas que funcionan, para él y para ti.
Evaluación gratuita: escríbenos a tu sede
1-2 sesiones por semana. Duración típica: 3 a 6 meses.
¿Qué es modificación de conducta?
Si las rabietas de tu hijo son intensas, frecuentes o difíciles de manejar, y sientes que nada de lo que intentas funciona, la terapia de modificación de conducta le da herramientas — a él y a ti — para mejorar la convivencia en casa.
Es un enfoque terapéutico que trabaja directamente sobre los comportamientos problemáticos del niño — rabietas, agresividad, desobediencia, oposición — usando técnicas basadas en evidencia para reemplazarlos por conductas más adaptativas. No se trata de castigar ni de "disciplinar más duro". Se trata de entender por qué el niño se comporta así y enseñarle formas más funcionales de expresar lo que siente o necesita.
Beneficios que vas a ver
- Reducción progresiva de berrinches en frecuencia, duración e intensidad
- Mayor capacidad del niño para tolerar la frustración y aceptar límites
- Mejor seguimiento de instrucciones en casa y en el colegio
- Reducción o eliminación de conductas agresivas
- Mejora en la dinámica familiar — menos conflictos diarios
- Los padres adquieren herramientas prácticas que pueden usar a largo plazo
Señales
¿Te suena?
Con dos o más, vale la pena una evaluación. Es gratis y sin compromiso.
- Berrinches que duran más de 20-30 minutos o que ocurren varias veces al día
- Agresividad hacia otros niños, hermanos o adultos (pegar, morder, empujar)
- Dificultad constante para seguir instrucciones o respetar límites
- Oposición activa: dice "no" a todo, desafía las reglas intencionalmente
- Dificultad para tolerar la frustración — reacciona de forma desproporcionada ante cosas pequeñas
Ver 2 señales más
- Los profesores reportan problemas de conducta en el colegio
- Has intentado múltiples estrategias en casa y ninguna funciona de forma sostenida
Cómo trabajamos
Paso a paso
- 1 Evaluación conductualMapeamos los comportamientos problemáticos, sus disparadores y consecuencias.
- 2 Plan de intervenciónDefinimos las conductas prioritarias a trabajar y las técnicas que usaremos (reforzamiento positivo, economía de fichas, extinción, modelado, entre otras).
- 3 Sesiones con el niño (40 min)Trabajamos directamente las habilidades que necesita: regulación emocional, tolerancia a la frustración, seguimiento de instrucciones, resolución de conflictos.
- 4 Trabajo paralelo con los padresEsta terapia solo funciona si el manejo en casa es consistente con lo que trabajamos en sesión.
¿Qué pasa en la primera sesión?
La primera sesión es principalmente una conversación contigo (el padre o madre). Necesitamos entender cuándo empezaron los problemas de conducta, cómo son exactamente (frecuencia, intensidad, duración), qué has intentado, y cómo afectan la vida familiar. Si el niño asiste, observamos cómo interactúa y cómo responde a límites en un entorno controlado. Al final de la cita, te explicamos qué creemos que está pasando y te proponemos un plan de trabajo con objetivos concretos.
Preguntas frecuentes
Lo que las familias nos preguntan
Si la tuya no está, escríbenos por WhatsApp.
¿Es normal que mi hijo tenga tantos berrinches?
Los berrinches son normales hasta cierto punto, especialmente entre los 2 y 4 años. Se vuelven preocupantes cuando son muy frecuentes (varias veces al día), muy intensos (se lastima o lastima a otros), o cuando persisten más allá de los 5-6 años con la misma intensidad.
¿Cuánto tiempo tarda en verse mejoría?
En la mayoría de casos, los padres notan cambios significativos entre las semanas 4 y 8. El tiempo total del proceso depende de la severidad y de qué tan consistentes sean los padres con las técnicas en casa.
¿La terapia incluye trabajo con los padres?
Sí, siempre. La modificación de conducta no funciona si solo se trabaja en sesión. Una parte clave es entrenar a los padres en el manejo de contingencias — qué hacer ante la rabieta, cómo reforzar la conducta positiva, cómo dar instrucciones de forma efectiva.
¿Necesita un diagnóstico previo?
No. Hacemos la evaluación conductual en el centro. Si durante el proceso detectamos que puede haber un trastorno de base (TDAH, TEA, etc.), te orientamos para que obtenga una evaluación complementaria.